Si trabajas en el sector de la hostelería, seguro que has escuchado esta palabra en infinidad de ocasiones. Pero, para empezar desde la base, ¿qué son exactamente los amenities de un hotel?
En términos prácticos, los amenities son los productos de acogida que un establecimiento pone a disposición de sus huéspedes para mejorar su comodidad y cubrir sus necesidades básicas durante la estancia. Son esos pequeños «regalos» o cortesías que el viajero encuentra al llegar, generalmente ubicados en el cuarto de baño, y que están pensados para hacerle sentir como en casa sin tener que deshacer toda su maleta.
¿Qué incluyen los amenities más habituales?
El catálogo de artículos de acogida ha evolucionado enormemente. Aunque depende del número de estrellas y del tipo de alojamiento, entre los productos más habituales encontramos los clásicos de higiene básica: gel de baño, champú, jabón de manos y loción corporal.
Junto a la cosmética, los hoteles de mayor categoría suelen incluir complementos que solucionan imprevistos, tales como un gorro de ducha, set dental, set de afeitar, peine o un práctico costurero.
¿Por qué son tan importantes para tu negocio?
Podría parecer que regalar una pastilla de jabón es un detalle menor, pero la realidad es muy distinta. Estos productos contribuyen de forma decisiva a mejorar la experiencia del cliente. Al encontrar un baño bien surtido, aumentan automáticamente la percepción de calidad general del establecimiento y ayudan a transmitir la identidad y los valores del hotel. Es la forma más rápida y económica de generar un impacto positivo en las reseñas online.
El eterno debate: ¿Monodosis o dispensadores?
Una de las grandes dudas al elegir estos productos es el formato. Durante décadas, la botellita individual (monodosis) ha sido el estándar del lujo. Sin embargo, cada vez más establecimientos combinan ambos formatos según el tipo de alojamiento y sus objetivos de sostenibilidad.
Los dispensadores reducen drásticamente los residuos plásticos, mientras que las monodosis se reservan para habitaciones premium o productos muy específicos. Elegir la combinación adecuada es clave para equilibrar costes, ecología y experiencia.
¿Se pueden personalizar?
La respuesta corta es: sí. De hecho, es una de las estrategias de branding más efectivas del sector.
Actualmente, si trabajas con un fabricante especializado, es posible personalizar tanto el diseño del envase exterior como la propia formulación, el aroma o el packaging en su conjunto para crear una colección exclusiva. Esto permite que los artículos de acogida respiren la misma esencia y colores corporativos que el resto de tu alojamiento.


